
“No te conviertes en una persona buena pero sí en una persona más completa”
“Sigue quedando mucho por hacer en salud mental, visibilizar las enfermedades raras, investigación… Poco a poco seguiremos cumpliendo retos”
Sobre Fundación Retos Azules y su origen
¿Cómo surgió la Fundación Retos Azules desde su origen “El Gancho Infantil”? El origen de la Fundación surge en 2018 desde mi editorial infantil, responsable del periódico infantil El Gancho. El objetivo era crear una fundación que llevara a cabo proyectos que mejorara la calidad de vida de niños y adolescentes, pero no fue una realidad hasta que un grupo de amigos, patronos de la entidad, decidimos dar un paso al frente para llevar a cabo el que fue el primer reto de la Fundación, “La Azotea Azul”.
¿Cuál es la misión principal de la fundación hoy en día? ¿En qué consiste su “filosofía de los retos azules”? La esencia de la Fundación es que es una entidad de voluntarios. Buscamos que el 85% de las donaciones llegue directamente a los proyectos, y desde hace casi ocho años nos hemos centrado en dar apoyo material, psicológico y emocional a los menores enfermos y a sus familias. Nuestro propósito es cubrir necesidades reales de la infancia a través de los retos azules.
Niños, adolescentes y familias vulnerables: enfoque social
¿Qué tipo de situaciones de vulnerabilidad atiende la fundación: pobreza, enfermedades, desigualdades, salud mental…? Los primeros cuatro retos se centraron en la humanización de la salud. Necesidades evidentes, pero sin financiación pública, así que decidimos hacerle frente nosotros con la ayuda de la sociedad.
¿Cómo diseñan el apoyo (material, psicológico, emocional) para familias y menores en necesidad? ¿Qué factores consideran clave para proporcionar un apoyo eficaz? Si tuviéramos que definir nuestros proyectos, se centrarían en dos ideas: ayudar al mayor número de niños y adolescentes, sin distinción, y asegurar que cada reto sea sostenible en el tiempo mediante acuerdos con entidades públicas o privadas.
¿Qué papel juegan los voluntarios y donaciones ciudadanas en su labor? ¿Cuántas personas, familias o niños han conseguido ayudar hasta ahora? El voluntariado es el corazón de la Fundación. Desde 2018 más de 900 personas han 17 colaborado con nosotros, permitiendo ayudar a más de 50.000 beneficiarios. Sin ellos, la Fundación no existiría.
La fundación ya ha completado varios “retos azules”, como La Azotea Azul, El Sillón Azul y Tu Casa Azul. Cada reto nos ha impulsado al siguiente. Necesitábamos un espacio al aire libre en el hospital de referencia de Andalucía, el hospital Infantil Virgen del Rocío, y así nació “La Azotea Azul”. Durante ese año, vimos cómo padres y madres dormían en el suelo, o literalmente no dormían, por no soportar las antiguas butacas de hierro. Y surgió “El Sillón Azul”, 528 sillones camas para cubrir las habitaciones de pediatría de todos los hospitales de Andalucía. Pero ¿qué pasaba con el resto de la familia cuando llegaban de fuera de Sevilla para tratar a sus hijos enfermos? No solo se enfrentaban a la enfermedad, sino también a romper a la familia y su economía. Y nos embarcamos en el que fue el proyecto más difícil de todos. El reto “Tu Casa Azul” es hoy la Casa Ronald McDonald de Sevilla, un hogar fuera del hogar para 20 familias.
¿Cuál de esos proyectos siente que ha marcado un antes y un después para la fundación y por qué? ¡Sin duda “La Azotea Azul”! Fue un sunami de solidaridad. Nueve personas decidimos dar un paso al frente para intentar resolver un problema y no sabíamos el tiempo que tardaríamos. Pero la respuesta de la sociedad fue brutal y la financiación se consiguió en solo 3 meses, en su mayoría a través de donaciones de un euro con las pulseritas solidarias. Llegaba la ayuda de pueblos, empresas, hermandades, colegios, enfermos, familias, de eventos y de iniciativas creadas por la sociedad… Todos entendieron la necesidad de resolver el primer reto.
Salud mental, infancia y adolescencia
Uno de sus retos recientes aborda la salud mental: “Charlas Azules”. ¿Qué motivó ese proyecto y cuáles son sus objetivos? Como padres de adolescentes, veíamos lo que estaba y sigue pasando. Queríamos aportar nuestro granito de arena en la salud mental infanto juvenil con los espacios azules, y creímos en la necesidad de escuchar a los jóvenes en primera persona y saber cómo se sienten y cómo acercarnos a ellos. Las Charlas Azules son diez programas donde un joven, acompañado por profesionales y moderados por Manu Sánchez, comparte sus vivencias.
¿Qué tipos de trastornos o problemáticas suelen abordar en estas charlas (ansiedad, TDAH, acoso, etc.)? ¿Y qué respuestas suelen encontrar de parte de los jóvenes y sus familias? De nuevo los más de 200 voluntarios que actualmente están en la Fundación decidieron las diez temáticas que más les preocupaban. Charlas sobre TDAH, TCA, TEA, TLP, ansiedad y depresión, bullying, comportamientos adictivos y cerramos escuchando a los que sufren en silencio, sus padres. Seguimos impulsando las charlas, ya han superado el millón de visualizaciones entre las diez y sus trailers en redes sociales.
¿Cómo han conseguido movilizar a la sociedad andaluza (y más allá) para apoyar sus proyectos —por ejemplo, a través de microdonaciones, voluntariado, campañas solidarias? Creemos en el poder de la comunicación. Teniendo en cuenta que son retos muy cercanos y tangibles, solo hay que saber contarlo bien, que hablen los beneficiarios, los profesionales y convertirnos en el puente entre la sociedad y el reto. Ahí está la gente para implicarse y nosotros llevarlo a cabo con la seriedad y la transparencia que a todos nos gustaría ver.
¿Qué necesidades sociales o vacíos detectan hoy que aún no han cubierto, y les gustaría abordar? Lo difícil no es detectar la necesidad, que son todavía muchas, es asegurar su continuidad. Muchas de ellas dependemos de la sanidad pública y hasta ahora, todos los proyectos han costado más implantarlos que financiarlos. Sigue quedando mucho por hacer en salud mental, visibilizar las enfermedades raras, investigación… Poco a poco seguiremos cumpliendo retos.
¿Qué ha aprendido en su trayectoria con la fundación, y qué mensaje le gustaría transmitir a la sociedad para involucrarse en causas como la de Retos Azules? Agradecida de haber tenido la oportunidad de vivir estos años al lado de los retos azules. Eso sí, he desarrollado como nunca la paciencia y la empatía, y he conseguido mantener la constancia y la voluntad para terminar cada proyecto. Con experiencias como estas, la primera persona que creces eres tú. No te conviertes en una persona buena, pero sí en una persona más completa.
Unas palabras para nuestros socios y lectores… Feliz 2026 y que ¡os esperamos a todos con el quinto reto azul!
Si quieres colaborar infórmate en www.retosazules.org
Tlf. 955 341 444 – 613 12 34 48
Email: fundacion@retosazules.org
